integración, es decir, orienta a la enfermera a reconocer en cada persona su componente biológico, psicológico, cultural, social y espiritual y dirige el cuidado a sus dimensiones, físico, social y mental (Kérouac et al, 1996). En su teoría, Peplau describe cuatro fases de relación enfermera–paciente, proceso que,

